martes, 7 de junio de 2011

♥ CAP 17 - Deseo incontrolable ♥



ADVERTENCIA: Este fic contiene lemmon (suave) pero por las dudas... no me hago responsable de ningún efecto secundario en sus hermosas cabecitas. Muack ♥

 CAPÍTULO 17
Deseo incontrolable

Una semana había pasado desde que los Caffrey habían llegado, y la familia los había recibido como parte del clan.
Nessie se llevaba de maravillas con Chris, últimamente se la pasaban juntos.
 El jueves, Christopher la había llevado a pasear por el bosque con el cuatriciclo de Emmett, ya que la última vez ella había quedado fascinada con el vehículo. Ambos disfrutaban de su compañía, en especial él. Me había estado preguntando porque la encontraba tan interesante como para quedarse horas charlando y jugando.
El viernes hicieron un picnic en el prado. Edward se había tomado la molestia de preparar un sinfín de platillos dulces y salados por medio de internet con su típico lema “todo se puede con la internet”. Chris no se opuso a ingerir cualquiera de los alimentos, es más, parecía a gusto saboreando cada porción, tal y como lo haría un humano.
El sábado, Alice, invitó al rubio a participar de la organización de la fiesta de princesas que iban a dar por el cumpleaños de mi hija. Se convirtió en espectador del desfile que montó Alice. Nessie disfrutaba modelando todos los vestidos que había comprado en la mini pasarela, mientras Chris se reía por la soltura de la niña. Según él, ella se convertiría en modelo.
Cada vez que él la miraba tenía un brillo especial en los ojos, casi como Edward. Todo esto hacía estremecer a Jacob, quien estaba en total desacuerdo en que pasaran tanto tiempo juntos.
Rechinaba los dientes en cada momento en el que los veía juntos divirtiéndose o llevándose bien.
¡Malditos celos lobunos!
El y su imprimación me tenían hasta la coronilla. Además, Renesmee tenía todo el derecho de estar con quien quisiera, sin restricciones ni siquiera por cualquier tipo de reclamación lobuna.
De vez en cuando me tentaba a darle una patada en el trasero.
En fin, todos nos llevábamos bien con el menor de los Caffrey; otra cosa muy diferente era con Matthew, quien era la completa antítesis de su hermano.
Desde que Nessie le había tocado para “comunicarse”, se rehusó a hacerlo de nuevo. Y para ser mas precisos, apenas se le acercaba.
Tenía una actitud bastante reacia con ella. Lo que incomodaba a todos, en especial a Edward, Jacob y a mi.
Intentaba estar lo bastante distanciado como fuera posible.
Además, había adoptado una actitud desconcertante. Le había pillado, en algunos momentos, solo, callado y mirando al vacío. Y es una ocasión sollozando.
No entendía para nada lo que le andaba pasando; pero coincidí, con Edward, que debíamos averiguarlo.
— Mami — Nessie reclamó mi atención, tirando de mi ropa. Le sonreí en respuesta — tía Alice, abuelita Esme y yo saldremos de compras. ¿Puedes venir tú? — pidió parpadeando repetidamente, costumbre que había aprendido de sus tías. Según ellas, era un “clásico” para deslumbrar y conseguir lo que quisiera.
No puse negarme. La verdad, que de todos modos quería participar en eso.
— Claro — convine.
Sin embargo, continuaba con su miradita compradora. Supuse que escondía algo mas.
— Y… — prosiguió — ¿puede venir… el tío Chris?
Ok, allí estaba.
Siempre hacía lo mismo, comenzaba siendo dulce y luego tiraba la bomba. Como antes había mencionado, había desarrollado una fuerte conexión con el recién llegado mas joven.
No creí que a Edward le importara, pero si a Jasper y Rosalie. Me pregunto cuál sería su respuesta…
— No lo se cielo — le dije, no queriendo hablar de mas, precipitadamente — ¿le preguntaste a tu padre? ¿o a Chris?
Ella rodeó los ojos y puso una mano en la cintura, igualita a Alice.
— Obvio que le pregunté a tío Chris primero, — me aseguró — tía Alice dijo que si y papá también. Pero tío Emm se puso celoso y no me dio permiso. Creo que se enojó porque no lo invité — hizo un puchero
Emmett solía comportarse bastante celoso y egoísta cuando se trataba de su sobrina. Odiaba cada vez que no le incluía en sus planes.
Empezamos a cambiarnos para salir, ya que iríamos a Beverly Hills. Muy lejos para mi gusto, pero allí se encontraban las boutiques más prestigiosas y adecuadas para la ocasión. Tomé una de mis carteras y guardé la chequera, las tarjetas y dinero en efectivo por si acaso. Emm, demostraba su disconformidad a cada segundo con sus muecas.
Al final, Rose lo convenció de quedarse con ella con la excusa de que podrían hacer “cosas mas interesantes” para que el no se aburriera.
En ese instante apareció Edward, quien me tomó la cintura por las espaldas y me apretó contra él. Me besó con fiereza el cuello, lo que me hizo gemir.
De no ser porque Emmett y Rosalie se estaban manoseando en el sillón, hubiese reñido a mi esposo.
— Que tal si dejas que vallan ellos y nos saltamos la salida — propuso en susurros a mis oídos, con su típica voz seductora y un poco ronca mientras depositaba húmedos besos por mi cuello y hombros — podemos ir un ratito a la cabaña… o  a otro lugar si deseas. Lo que quieras, mi amor.
Mordisqueó suavemente el lóbulo de mi oreja. Una sola palabra… sexy.
Para ese entonces, ya me había seducido y calentado. ¿Qué era lo que le pasaba a este hombre?
Se me hizo un nudo en el bajo vientre, como cada vez que tenía es tipo de “roces” conmigo. La tentación me tenía bajo silencio, por lo que no logré articular una respuesta, la cual tampoco había pensado.
Sus caricias parecían cosquillas eléctricas cuando sus dedos bajaban desde mi cuello, por los contornos de mi torso, desembocando en la cintura, donde sus manos se tornaron posesivas y me apretó.
— ¿Estas seguro? — inquirí, sospechando que solo estuviese jugando conmigo.
Soltó una risita contra mi garganta, y su aliento hizo hormiguear  mi piel. Me estremecí ante aquella sensación.
— Tan seguro como las ganas que tengo, de arrancarte la ropa ahora mismo.
¡Ya está! Eso fue todo lo que requirió para destruir mi cordura.
Por supuesto que me apenó no ir con Renesmee, pero a ella pareció no importarle en absoluto y menos a mi cuñada, quién se demostraba aliviada que me quedara en casa.
Edward y yo, caminamos por la espesura del bosque hasta llegar a la cabaña. Apenas abrimos la puerta, me alzó. Y en cuestión de menos de un segundo, me tenía aprisionada en el sillón, besándome y acariciándome frenéticamente, tanto que me hizo gemir alto.
Escuché como se desgarraba la tela en nuestras manos. Pegué una ojeada a los retazos de las prendas, tirados en el suelo, totalmente destrozados por la desesperación con la que las rompimos.
— Eres perfecta, mi amor — susurró con la voz ronca por la excitación que ambos estábamos sufriendo — hermosa y perfecta.
Volví a gemir. La atracción era tan fuerte, que tan solo sus palabras me hacían caer rendida a sus pies. Tantos halagos me empalagaban, sus caricias me embriagaban y la demostración de nuestro amor me llenaba de dicha.
Lamió y mordisqueó traviesamente mi cuello, para luego bajar por mi clavícula.
Descendió por el valle de mis pechos hasta llegar a mi ombligo dejando la huella húmeda de su trayecto.
Reprimí un grito, por el placer que me estaba dando mientras bajaba aún mas. Se detuvo en mi parte baja arrancando con los dientes de un tirón, mis bragas de encaje púrpura. Las cuales, cabe decir, que me resultaban un tanto provocativas; no podía esperar nada mas de la lencería francesa comprada por Alice. Aunque también había que admitir, que tenían ciertas ventajas en cuanto a Edward se respectaba.
Para entonces, no quedaba nada mas que pedacitos de encaje por el suelo, y sin darme cuenta, también le había quitado sus bóxers por acto reflejo.
Volvió a subir hasta los bordes de mis pechos, besándolos y acariciándolos, con esa maestría sexual que recién conocía. Me aferré a su cabellera dorada y cerré los ojos.
De pronto me invadió un pequeño dolor placentero, Edward me había vuelto a morder. Las mordidas no eran un gesto habitual en él. Arquee la espalda y me dejé llevar por las sensaciones que producía en mi cuerpo.
Nuestros miembros se rozaron y el fuego del deseo se apoderó de mi por completo, quemándome por dentro. Necesitaba con urgencia a Edward, y al parecer él estaba en las mismas.
Entró en mi con un empujón suave y profundo.
Ese fue el momento en que empezó con sus estocadas delicadas, profundas y cariñosas. Según él, aún le parecía una bailarina de cristal.
Sin embargo, esta vez no fue como las anteriores, sino que sus movimientos de convirtieron en salvajes, llenos de pasión y frenéticos. No me importó, para nada, ya que eran mas placenteros tanto como extraños en el.
Me subió las piernas con impaciencia, mientras yo me fundía en sus caricias. Busqué el rostro de Edward, me sorprendió su expresión de vulnerabilidad, con los ojos cerrados y el ceño fruncido. Lo deseé tanto que casi dolió.
Le abracé cuando sentí una explosión de calor y placer que me transportaban hacia el cielo, dejando mi mente en blanco. El gruñó ferozmente, llegando también al clímax y se tumbó a mi lado. Gracias a Alice y Esme que habían elegido un sillón extenso…
Mientras seguía en mi nube, no pude evitar el pensar acerca de su rara actitud. Y esta vez, lo que me consumía era la curiosidad.
— ¿Edward? — Murmuré, preocupada — ¿Cielo estás bien?
Suspiró y se cubrió la cara con sus manos, avergonzado.
— No podía soportarlo — gruñó, pero al darse cuenta de cómo me había hablado, bajó su tono — ¡lo lamento tanto! Los celos me cegaron y me hicieron desearte como un loco.
No le seguía. ¿Qué es lo que no podía soportar? ¿Y que tenían que ver los celos?
— Fue el   —  respondió  como  si  pudiera  leer  mi  mente  —  Las imágenes de su fantasía me estaban matando. —  aún no lograba entender la parte de la disculpa  —   Te veía una y otra vez en sus brazos… ¡y me llenó de coraje!. Te desee y te desee, no sabía que hacer. — Confesó con la voz baja —  La necesidad de tomarte se hizo cada vez más urgente. No me malinterpretes, pero adoro sentir que eres mía y solo mía.
Solté una risita y él me miró confundido.                  
— Me causa gracia lo que dices — admití algo nerviosa por su mirada de reprimenda — si sabes que soy solo tuya ¿Por qué sigues con eso? ¿Acaso no lo hablamos la última vez que tuvimos un incidente con Matthew? — Bufó frustrado — No voy a dejarte para fugarme con él, por la simple razón que no siento nada. Entonces, deberías dejar de hacerte todo un drama y relajarte. Además, eres el único que me hace sentir de este modo.
Sonrió y me estrechó contra él. Lo rodee con una pierna y me pegué mas a su cuerpo, sintiendo su fragancia embriagante.
Besé su hombro y el silencio cayó sobre ambos y por toda la habitación. No quiero imaginarme el ruido que habíamos provocado.
— Gracias — dijo, desconcertándome.
Primero me pedía disculpas y luego agradecía. Sin embargo, no me apetecía arruinar el mágico momento que habíamos vivido con mas preguntas estúpidas.
— ¿Cómo te sientes? — preguntó con la voz suave y apaciguada.
— Estupenda — le contesté con satisfacción — inmensamente feliz, porque te tengo a mi lado.
El silencio era tal, que solo se escuchaba el sonido de nuestros labios, danzando sensualmente.
Este momento lo habría clasificado como uno de nuestros 10 mejores encuentros. Ahora sabía cuánto me encantaba este Edward tan pasional y espontáneo.
No importaba donde estuviéramos, ni en que condiciones, siempre que nos tuviéramos el uno al otro cerca para amarnos.
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Hola gente hermosa!!! Llegué de nuevo con un capítulo recién salido del horno. ♥
Todo esto llegó en el momento en que vi el trailer de Amanecer en los MTV Movie Awards!! En especial a Edward partiendo la cama... Ya se que no soy muy buena con esto de los lemmons pero es que no tengo experiencia.
Ahora... tal vez piensen que no fue muy bonito que Bella se pierda la salida de compras, pero no se peocupen porque todo está controlado y luego va a tener su momento especial.
Espero que les guste y que me dejen su hermosa huellita!!!
Y para las chicas que han tenido problemas con Blogger: pueden buscarme como Mar Masen Cullen en FanFiction.net o como Mar_Masen en Lunanuevameyer.com (ahí, el fic se llama after the twilight por problemas con otra chica)

lunes, 6 de junio de 2011

El trailer de Amanecer!!!!

Ayer me quede hasta las 3 de la mañana para ver los premios y me llevé un "casi infarto" cuando vi esto, por Dios!!! Aunque ya tenía este video desde ayer, decidí ponerlo hoy:
Disfrutenloo!!!!
En el otro blog estarán disponibles los stills, ya estoy trabajando en eso!! ♥

miércoles, 1 de junio de 2011

Vistazo a trailer de Amanecer!!!!

Tienen todo el derecho a caerse muertas!!! Pues cuando lo he visto me dan ganas de quedarme hasta las 4 de la madrugada para ver los MTV movie awards!!! quiero que llegue ya!!!
¿¡A que Edward se ve hermosooo!?


martes, 31 de mayo de 2011

♥ CAP 16 - ¡Los quiero fuera! ♥


 CAPÍTULO 16
¡Los quiero fuera!

- ¿Quiénes son ellos, papi? – le preguntó inocentemente.
Al notar mi compostura, Edward me la quitó de en brazos.
Me quedé helada con la reacción de los nuevos miembros de la familia. No me gustaba la forma en que la miraban, hasta yo podía imaginarme como esos ojos la traspasaban. Matthew era muy hostil, aún cuándo se trataba de una niña pequeña. ¿No tenía compasión o remordimiento?
- ¿Mami? – reclamó mi atención y me tendió las manitas para que la tomara en brazos de nuevo; no me negué. En absoluto, me dejaba mas tranquila el estrecharla contra mi pecho, me daba la sensación de seguridad al poder apartarla de tanta frialdad y desprecio.
Chris dio un paso hacia atrás, tenso.
- Son primos de tu padre, cariño – me apresuré en contestar – primos lejanos. Vendrían a ser como tus tíos. – le dije asimilando el hecho que a partir de ahora tendría que convivir con ellos.
Mostró confusión, pero luego fue remplazada por una sonrisa deslumbrante, robando varios suspiros. Parecía encantada con la idea de agrandar la familia.
Me sobresaltó su armoniosa risa, que rompía la tensión del ambiente. Escuché algo parecido a un “no puede ser” por parte de Christopher.
- ¡Vienen a mi fiesta de princesas! ¿Verdad? – se entusiasmó.
¡Bendita inocencia!
Con todo lo que estaba pensando me había olvidado por completo de la celebración de su primer cumpleaños. Esme y Reneé se la habían pasado organizándola. Temía decepcionarlas con una cancelación. Ellas no se lo merecían, tanto tiempo gastado…
- Princesa, me temo que tendremos que cancelarla
Vi la tristeza en sus ojos, y era algo que no quería recordar.
Sus labios temblaban de manera penosa. Sus ojitos brillaban a causa de las lágrimas que veía venir.
Había lastimado a mi propia hija. Sabía que era muy importante para ella, pero había que tener en cuenta que muchos humanos y lobos en la cercanía de los recién llegados no era una buena idea.
¿Valía la pena ver así a mi hija para asegurar el bien de muchos?
¿Si? Entonces ¿Por qué no me sentía bien conmigo misma y con la decisión que había tomado?
- Lo siento, bebe. Lo lamento tanto. Perdóname, perdóname – le supliqué quebrándome en las últimas palabras. Enterré mi rostro en su cabello, pero cariñosamente me apartó.
¿Estaba enojada conmigo? Me lo merecía.
- No importa mami – dijo llorando, forzando una sonrisa. Ella no quería que me sintiera culpable, pero ya era tarde – te perdono. Podemos hacer otra fiesta, nos queda tu cumpleaños, además solo tendré que esperar hasta el año que viene.
Como si un año fuese poco…
Me sentía extremadamente apenada y avergonzaba por haberla hecho llorar. Nunca pensé que yo sería la causa.
Edward acarició mi cabello tiernamente, haciéndome sentir aún peor, si es que era posible. Aumentaba el peso del remordimiento.
- Amor, no tenemos que cancelarla, si quieres… - pintó un rayito de esperanza en medio de mi pesar. – podemos hacerla, no creo que vaya a ocurrir algo malo. Todo está listo, sería un desperdicio postergarlo.
- Pero… - protesté
- No importa, yo mantendré todo sobre la línea.
Renesmee sonrió a duras penas. Me propuse no mostrar mi preocupación para no arruinarle la ilusión.
Jacob quien no había hablado estaba demasiado tenso. Podía notar los temblores de su cuerpo.
Intentaba, en vano, contenerse. Reconocía su gran esfuerzo.
- ¿Podría alguien explicarme que está pasando? – reclamó con frustración, a causa de nuestra falta de argumentos -  Por si no se dieron cuenta, también soy parte de esta familia ¿No es así?.
Suspiré.
Si a alguien no le iba a gustar la noticia era a Jacob Black.
- Jacob… - susurró Carlisle.
El levantó una mano en gesto de disconformidad.
- No quiero ofenderlo Carlisle, pero preferiría que Bella fuera quien me pusiera al tanto – confesó – ella que tiene una idea más cercana de lo que a mí me concierne. – dirigió su mirada hacia mi - ¿Bells?
Me sentí presionada por la insistencia de sus ojos, incluso los de los demás, quienes ahora me miraban esperando mi explicación.
Pero debía buscar la forma de decírselo mostrando el lado positivo, ya que sabía más que nadie que a él no le alegraba la llegada de un nuevo vampiro al clan. Ni siquiera de visita.
 - Jake – se asustó al notar el tono de mi voz, algo me decía que ya se la había visto venir.  – llegaron buscando una nueva oportunidad y… son vegetarianos como nosotros – me desvié del tema – no existe peligro alguno de que suceda algo con… ellos y eso, ya sabes – bufó, el quería que fuera al grano, lo interpreté enseguida – van a quedarse con nosotros. Ahora son dos Cullen más – espeté, esperando temerosa su respuesta.
Su rostro se puso coloradísimo, podía ver la sangre fluir de manera violenta por su cuerpo, que ahora convulsionaba de la ira. Su reacción era algo que me esperaba.
- ¡¿Qué?! – Exasperó - ¡No! ¡De ninguna manera!
Gritaba de manera escandalosa, empezaba a asustarme, de verdad.
Hice una mueca. El dolor y los recuerdos  que me traía verlo de aquella manera, no eran nada felices. Miré a mi esposo en busca de su ayuda, pero no encontraba alguna expresión que no fuera indiferencia.
- Jake – hice el intento de tranquilizarlo.
Sin embargo no me dejó ni empezar que ya me había interrumpido con sus gritos
- ¡Los quiero fuera! – ordenó furioso. Lo delataban las venas oculares hinchadas y los ojos ligeramente colorados y abiertos como platos. - ¡Por Dios, Bella! ¡Es tu hija! ¿¡Siquiera te importa que esté en peligro!? ¡No seas tan malditamente egoísta!
Sus palabras me llegaron demasiado profundo, apuñalando la herida que aún no había terminado de cicatrizar.
Gemí de dolor.
Me merecía algo peor por no poder mantener a salvo a mi familia. Tal vez lo conveniente sería mantenerla a salvo de mí.
Edward se envaró. Luego corrió a mi lado y me abrazó fuertemente cuando jadee de angustia. Escondí mi rostro en su pecho.
- ¡No le hables así a mi Bella! – se le encaró, ofendido por su trato hacia mi. ¿Podía parar de ser tan protector? - ¿¡Que sucede contigo Black!? ¿¡Has perdido los estribos?! ¡Pues serénate o voy a tener que hacerlo yo!
Esto empeoró la situación del licántropo quien parecía prepararse para atacar.
- ¡Cállate chupasangres! Tú menos que menos deberías haberlo pensado – se justificó, mi amigo - ¡Pero que clase de padres son!
Edward iba a tirársele encima si no fuera porque Nessie le puso las manos sobre su brazo
- Por favor, papi – le suplicó con aquella voz tan dulce que la caracterizaba. Tenía el ceño fruncido del disgusto – no le hagas daño a Jake por mi culpa. Prometo que seré buena con mis tíos. Pero papi, por favor, no pelees con él.
Sentí mi corazón estrujarse al ver la tristeza que la inundaba. Como su carita se descomponía y como se culpaba por nuestros errores. Sus lagrimitas de cristal volvían a asomarse por sus rosadas mejillas. Era como ver a un ángel llorar… devastador.
Nunca debí haberla expuesto a tales cosas. Tenía que oponerme o tal vez huir con ellos a donde sea. Pero fui cobarde y ahora me tocaba pagar las consecuencias.
Los ojos, ya negros, de mi esposo parecían opacarse cada vez más cuando le observó. Jadeó quebrado por tan penosa imagen. Acarició su rostro y ella me indicó que la bajara. Cuando lo hice, Edward se arrodilló para abrazarla a su altura.
Vi como Nessie ponía su mano en su mejilla y él fruncía el seño.
- Claro, cielo – dijo él, a lo que sea que le hubiese “mostrado”. Besó su frente.
Estaba nervioso, por lo que noté. Se giró hacia los Caffrey
- Ella es Renesmee – la presentó por lo que deduje que a eso se debía su charla secreta – es nuestra hija.
- No – negó Matt – ella… imposible, es imposible
Por primera vez desde que los hermanos Caffrey llegaron, Matthew despertó en mí, una terrible lástima. Sus ojos desbordaban angustia y su rostro descompuesto tristeza y culpa.
Me pregunté que tanto problema había con Renesmee.
Nessie se adelantó dos pasos recelosa, conociendo el último encuentro con vampiros sin que supieran de su existencia. Chris retrocedió cuatro zancadas, asustado, mientras su hermano se había quedado helado en su lugar. Mi hija siguió avanzando lentamente con su padre por detrás.
Cuando estuvo lo suficientemente cerca del mayor de los hermanos, le extendió la mano con una sonrisa. Él, temeroso, se agachó y dejó que le tocara la mejilla.
Continuó con el procedimiento anterior: darle a conocer la verdad.
Matt, se tensó de inmediato al comenzar a “mostrarle” su versión de la historia. Cerró los ojos con fuerza y su rostro se convertía en una mueca incomparable de dolor. Si no supiera que mi hija no podía hacerle daño, hubiera corrido a apartarlo.
De repente se estremeció y la miró de golpe, examinándola. Luego clavó su mirada en mi rostro y volvió a cerrar los ojos.
Esta vez jadeó violentamente, masculló un “no puedo más” y se alejó rápidamente.
- Eso está prohibido – susurró el menor – no tienen ni idea del menudo lio en que se han metido – cada vez alzaba más la voz hasta llegar a gritarnos.
Matthew fruncía el ceño con fuerza y sacudía la cabeza como si quisiera sacarse algo de encima.
- Espera, Chris – intervino, luego de llegar a tranquilizarse un poco por la experiencia reciente – no es lo que crees.
¿De que estaba hablando Matt? ¿Acaso sabía que era Renesmee?
Entonces debería conocer a Nahuel o a alguna de sus hermanas.
- ¡¿De que demonios estás hablando Matthew Connor Caffrey?! – inquirió demandante su hermano. Parecía sacado de quicio.
El mayor suspiró, apretó la mandíbula y tomó la palabra.
- No es una niña inmortal Christopher – empezó con voz serenada, que casi no se notaba el nerviosismo y miedo que se podía apreciar minutos antes – pero mejor cuida tu tono cuando me hables, que yo recuerde, sigo siendo el mayor – le reprochó, recibiendo un bufido por parte del aludido – ella es “especial”. ¿Te acuerdas de Nameitiri? La chica egipcia.
Chris lo miró confundido.
- ¿Qué tiene que ver Nami en todo esto?
El estaba perdido, al igual que todos. ¿Esa Nameitiri era como mi hija?
- Es una híbrida – continuó, pagado de si mismo por su acertada deducción. Aún así quería que prosiguiera – Como la historia de los íncubos que mamá nos contó cuando éramos más jóvenes… y ella estaba viva – Christopher abrió los ojos aún mas, si es que se podía y exhaló violentamente toda su reserva de aire – Es hija biológica de Bella… y Edward.
- Tal y como fue concebida Nameitiri – coincidió su hermano.
Esta vez, Matthew esbozó una pequeña sonrisa
- Y tiene un don, de lo mas interesante – admitió, mientras observaba detenidamente a un incrédulo Christopher - ¿Porqué no dejas que te lo muestre, hermano? No seas tímido.
Él asintió y se acercó lentamente, con un leve rastro de desconfianza.
Dejó que Renesmee se lo explicara todo…
- - - ♥ - - - ♥ - - - ♥ - - - ♥ - - - 
Lo siento, lo siento, lo siento!!
Una semana sin aparecerme, pero aquí está el nuevo capítulo!! está cortito pero con todos los esfuerzos volcados.
Espero que les guste y me dejen sus hermosas palabritas ♥
Ah, y un aviso importante, que el mes que viene inicio una nueva historia que se llama  "labios compartidos" que ya lo tengo terminado, es una adaptación de un libro que me encanta, así que las veo pronto con esa
L@s amoo!!! ♥
Dejen sus palabritas que me inspiran!!

jueves, 19 de mayo de 2011

♥ CAP 15 - Te presento a... los primos de Edward ♥

CAPÍTULO 15
TE PRESENTO A... LOS PRIMOS DE EDWARD

— Seth —comencé sin saber como iba a explicárselo - ellos… ellos son… ehm… los primos de Edward - solté recordando el plan que Carlisle había ideado.
No tenía ni idea de cual iba a ser su reacción. El solía ser bastante impredecible.
Edward hizo una mueca de disgusto, supuse que se debía a algún pensamiento, lo que me inquietó aún mas. Chris sonrió, pero Matthew estaba frío y tenso como una roca.
Me asusté, por una extraña razón. Sentí cosquillas en mi inactivo estómago, de esas que pasan cuando se tiene miedo o un mal presentimiento. Estaba desesperada por que alguien rompiera ese maldito silencio y de ese modo se llevara mi tensión.
Seth llenó sus pulmones de aire.
— Da igual —suspiró sorprendiéndonos a todos —me va y me viene quienes sean. Pero no me mientan. Digo… no soy estúpido, ellos —dijo señalando a los nuevos miembros de la familia —no son ningunos primos de Edward, estoy seguro que de nadie.
Emmett se acercó al niño y puso su mano sobre su hombro.
— ¿Te traduzco cachorrito? —Preguntó; y respondió sin esperar ningún consentimiento —Son vampiros nuevos, van a formar parte de la familia como primos del “niño bonito” y vas a tener que acostumbrarte porque rondarán Forks por un tiempo largo. ¿Entendiste? ¿O quieres que te lo explique otra vez y mas lento?
Su sarcasmo tuvo como respuesta un puñetazo por parte del lobo.
— ¡Cierra tu pico, drácula! Que no soy retardado —se defendió, ante la burla de mi hermano.
— ¡Hey! —Protestó Emmett — ¡No se vale, me copiaste! ¡Yo le digo drácula a Edward a sus espaldas!
Parecía un niño chiquito peleando. No podía creer que le dijera así a mi esposo, resultaba demasiado infantil y usado.
— ¡No es cierto! —Contradijo Seth, inclinándose hacia adelante a la defensiva —Tú dices que parece un drácula metrosexual*.
¡¿Qué!? ¿¡Drácula metrosexual!? ¿¡Como se atrevía?!
Miré a Edward para ver su expresión, pero era indiferente. Me pregunto si ya sabía eso o es que era cuestión de orgullo.
Los Caffrey se partían de la risa, y yo solo seguí esperando que Edward se le tirara encima al oso.
— Además también te dice Draculín, murciélago emo o vampiro sin colmillos, te pone un montón de apodos vergonzosos —siguió Seth, pero esta vez dirigiéndose al aludido.
— ¡No seas bocón, mermelada!
Mi esposo les hizo las señas para que cortaran con el tema, dejándolos a ambos con ganas de seguir.
Traducción: Emmett es un idiota, pero directo.
¿Qué mejor que unas excusas al estilo oso para entender todo sin tanto rodeo? NA—DA
 — — — — — — — — — — — — —
— Ya te dije que me da igual —repitió Seth, harto de mis explicaciones —asunto terminado, Bells.
Aún cuando se me hacía necesario explicarle, el chico seguía con su insoportable indiferencia ¿Cuándo madurará?
— Pero Seth… — insistí.
Rodó los ojos y se encaminó a la salida.
— Bla, bla, bla. Voy a decirle a Charlie sobre las visitas. Tal vez necesite estar al tanto para cuando venga.
¿Charlie? ¿Ya estaba mejor? ¿Tanto como para visitarnos?
— ¿Cómo está? —inquirí demandante. Yo también tenía derecho a saber de él. Aunque no nos comunicamos mucho desde el accidente para ahorrarle mas sobresaltos.
— Mejor —contestó curvando el labio —pero ya sabes… cuando eres cuarentón no te recuperas muy rápido… a menos que seas licántropo o vampiro. Entonces puedes vivir cuarenta mil años y no te pasa nada —rió intentando aliviar el ambiente. Pero aún así no lo lograba conmigo.
Me puse a pensar que pasaría en cuarenta años mas… lo que Edward sufrió al morir sus padres, lo pasaría yo también. No podía seguir con esto…
Hice el intento de sacármelo de la cabeza y así seguir con lo demás, pues ahora nos quedaba algo mas importante: decirle todo a Jacob.
Seth se veía incomodo, asi que se lo hice mas fácil y le dejé ir, pero no sin antes suplicarle que me alertara de cualquier noticia de mi padre. Di el asunto como postergado, ya que se hacía imposible un razonamiento. Se había ido con una despedida normal, como cualquier otro día. Porque aquí… no había pasado nada.
No sabía que hacer, con tantas cosas para pensar. Lo primordial siempre sería mi Renesmee y mi Edward, pero para que ellos fueran felices debía serlo yo también. O al menos que lo piensen así.
No todo se trataba de estar en armonía emocional, sino también físicamente. Me espantaba la idea de que alguno de los recién llegados pudiera hacerle algo a mi Nessie.
De acuerdo, convivían entre los humanos… pero ¿Quién me aseguraba que su sangre no los atrajera?
“Edward” le llamé en un susurro casi inaudible.
Se apresuró a abrazarme, tal vez se imaginó que me sentía mal como últimamente me pasaba desde la llegada de Reneé. Le guié para que nos alejáramos un poco de todo el clan y tener mas privacidad; puse mis manos en sus mejillas y lo miré insistentemente. Alejé mi escudo para que pudiera oírme.
“Amor, estoy muy preocupada. Tengo miedo de lo que pueda pasarle a Renesmee” —pensé, esperando que tuviera una solución lo suficientemente efectiva.
— No te preocupes por eso, no va a pasarle nada, lo juro —me prometió acariciando mi mentón y depositando un beso en mi frente.
Pero hay riesgos. ¿Y si su sangre le atrae a alguno? ¿Qué haremos en ese momento? No podemos estar todo el tiempo detrás de ella o tenerla en brazos por siempre…
— Te dije que no voy a dejar que nada pase. Son lo mas importante que tengo y nada ni nadie va a hacerles daño. Si lo he prometido tantas veces ¿Por qué te pones así?
Tenía razón, pero de todos modos mis instintos me superaban.
Porque siempre tendré miedo, Edward. Es mi hija, supongo que es algo así como el instinto maternal. No puedo evitar el pensar que algo pudiera pasarle”
En realidad no podía evitarlo con casi todos los que me rodeaban.
— Te entiendo —concordó —pero por favor metete en esa hermosa y sexy cabecita que voy a estar detrás de ustedes a cada momento —dijo dulcemente — No me gusta verte de este modo. Tranquilízate un poco y disfruta cada momento porque no durarán para siempre.
Me besó  tiernamente.
Lo intentaré, aún así ¿Ya has pensado que vamos a decirle a ella y a Jacob?”
Debía preguntarlo, pues yo no había encontrado una explicación adecuada para ellos.
— Era lo que estaba por preguntarle a Carlisle. —Admitió, ya fuera del tema de discusión —Llamaré a Jacob para que traiga a Renesmee y presentarla ¿Si? Entre tanto, procura cambiar de ánimo. Serénate y pon esa sonrisita que tanto me gusta. —dijo acariciando mis labios —Te amo, te amo, te amo.
Me besó por última vez y me dejó sola con todos mis dilemas.
Durante los minutos en los que Edward conversaba con Carlisle y esperábamos la llegada de Jake con mi hija, Alice se la pasaba toqueteando mi cabello. Luego tuvo la gran idea de probarme los últimos peinados de la nueva revista GlamStyle. Ya debería dolerme la cabeza, si fuera humana, por tantas veces que cepillaba, hacía, deshacía y rehacía los peinados.
Para distraerme, empecé a contar los clips que ponía para sujetar el lío de cabello.
Jake no debería tardar tanto, nunca lo hacía…
Tomé mi móvil y le envié un texto.
Jake ¿Pasa algo? ¿Por qué tardan tanto? Estás volviéndome loca — Bella”
Contestó recién a los dos minutos, que fueron los mas largos en mi vida.
Que no te salgan canas verdes*, ahora estamos saliendo — Jacob”
¿Recién ahora?
¡Pero si le habían llamado hacen más de treinta minutos!
¡Pero si te estamos esperando desde hace rato! ¡Que sucede contigo! ¡¿Quieres matarme?! —Bella”
Me lo imaginé rodando los ojos como de costumbre y rechistando por mi insistencia. En mi defensa, tenía justificación para mi histeria.
Deja el nerviosismo. Fue por Nessie”
¿Por qué se demoraría por mi hija?
¡¿Le habría pasado algo?!
— Bella, no te estás relajando —me regañó Edward desde el otro lado de la casa.
De seguro lo habrá leído en Jasper o habría visto mi rostro por Alice. No le dí mucha importancia  y me limité a enviar otro mensaje.
¿Qué sucedió con Renesmee? ¿Está herida? ¿Le sucede algo?
La siguiente respuesta llegó mas rápido. Abrí el texto urgentemente.
¡No, como crees! Pero estaba viendo su programa de TV”
Me alivié ¿Acaso no podía incluir eso en el mensaje anterior?
Seguido al anterior, otro texto llegó poco después.
Aún no entiendo que le ve de interesante a Consentidos*, es una novela de niñitos estúpidos y mimados”
¿Consentidos? ¿La novela de América?
¡Jake te dije que no dejaras que viera consentidos! ¡No es para su edad!”
Nota personal: No le confíes tu hija a un licántropo. Mucho menos si es su objeto de impronta y deja que haga lo que se de la gana con solo poner su carita de ángel.
“¿Un año? Creo que ningún programa es apto para menores de un año que no sea Mickey Mouse y sus amiguitos. Ah, y ya estamos llegando”
¡Por fin!
Sentí el volvo aparcar en la entrada y corrí hacia ellos.
Apenas abrió la puerta, empujé a Jake y tomé en brazos a mi hija.
— ¡Mami! ¡Te extrañé mucho! —gritó de emoción, abrazándome.
Sentí como Matthew maldecía y Chris jadeaba ante la noticia de mi maternidad. Supongo que el no mencionarlo tampoco había sido buena idea.
Edward corrió hacia nosotras, deslizó su brazo por mi cintura y con el otro, tomó la manita de Renesmee para unirse al abrazo familiar.
Escuché gruñidos y gemidos por parte de Matt, parecía enojado y ¿decepcionado?
— ¿Como está la princesita de papá? —le preguntó Edward, mientras me la quitaba de los brazos.
Miré a mi alrededor. Todos estaban serios, menos Jasper que esbozaba una sonrisa burlona y Matthew que apretaba con fuerza la mandíbula. Me extrañó que Emmett no estuviera riéndose.
Jacob lucía tan nervioso como yo, hace algunos minutos, porque con el tener a Nessie en mis brazos olvidaba cualquier problema o enojo.
Alice hizo una mueca de asco al ver toda la ropa de marca que le había elegido a su sobrina, totalmente sucia.
Me volví a replantear: No confíes a tu hija a un LICANTROPO, porque se le pasa la costumbre de andar en cuatro patas por la tierra.
Antes que me diera cuenta, preguntó lo que ya me estaba preparando para contestar.
— ¿Quiénes son ellos, papi? —le dijo inocentemente.
Preparados…
Listos…
¡Dispara Nessie!
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Está mas corto y me he retrasado, lo se, pero es que tengo evaluaciones trimestrales encima y física es mi pesadilla, tengo profesor particular pero aún asi es ultra difisil. Intentaré publicar mas seguido, en cuanto tenga el nuevo cap vendré a colgarlo de inmediato no importa el calendario.
Pero porfavor dejen comentaqrios para que me inspire y los capítulos sean mejor de lo que estoy haciendo. 
Por ahora estoy un poquitín estresada con todas las valuaciones y la cantidad de obras solidarias que organiza el colegio (si, ando por todos lados buscando tapitas y botellas para beneficencia) Espero que el peso termine rápido y pueda volver con mas... Espero que les guste el capítulo. Los amo!! ♥
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